jueves, 22 de enero de 2015

Desvaríos varios

vía tumblr


El aquí y ahora, el todo o nada. Ni medio lleno ni medio vacío. Sin medias tintas.
El aquí te pillo y aquí te mato. Literal. Sin importar el qué o el por qué, todo vale.

Nos quedamos absortos, observamos los escaparates cotidanos y encontramos caras que son como los carteles que anuncian descuentos y liquidaciones al final de temporada, aunque ahora también hay mid season sale, que como siempre todo en inglés suena más cool, más trendy y más palette...que esto no es Mayami, pero como si lo fuera.

Compra lo que no necesites y llena tus vacíos emocionales. El efecto placebo no perdura y a la media hora desearás más. Aquí la única que disfruta es tu tarjeta de crédito, ¡qué gustazo tiene que dar eso de que te pasen la banda magnética de un datáfono a otro! Nada que ver con el contactless que es un quiero y no puedo, un querer tocar que se queda a medio camino sin llegar a rozar.

Empachos consumistas y sobredosis de ego vertidas en redes sociales a través de capítulos diarios de nuestra misesable existencia hambrienta de likes y followers. La hambruna digital asoma y amenaza con convertirse en una pandemia. Levanta la cabeza y mira a tu alrededor, todos zombies, todos anestesiados, no seas como ellos y sal de la corriente, sé como los salmones. Mira a unos ojos llenos de vida antes que una pantalla retina de nosecuántaspulgadas porque, que no se te olvide que no es más que eso: una pantalla o un escaparate, lleno de carteles fosoforitos, llamativos, horteras... pero una vez que pasas adentro, te encuentras cara a cara con él. 
Encantada, horror vacui.

martes, 30 de diciembre de 2014

Los propósitos que no cumplirás en 2015

La llegada de un nuevo año sirve de excusa perfecta para elaborar listas repletas de utópicos propósitos que en el año venidero no cumpliremos. Lo sabemos de antemano, pero aún así nos esforzamos por cumplir a lo largo de ¡doce espléndidos meses!, pese a que lo único que hacemos es borrón y lista nueva. 
Y quién diga que no sabe que miente.

elaborado por SAFARI EMOCIONAL


Por todo ello aquí tienes la lista definitiva de los despropósitos, (¡perdón!) propósitos que no cumplirás en 2015:


-Dejar de fumar: querrás dejar de fumar pero con querer no bastará.

De nada te sirven las fotos y advertencias que ilustran las compactas cajetillas, ni la laxa ley antitabaco... Has de tener fuerza de voluntad y que ésta te atrape y se te pegue al cuerpo cuál chicle pegajoso al pelo. Si ni siquiera se te cruza y te encuentra, tu debilidad se verá reducida y de inmediato te rendirás a la mínima tentación en forma de cortés invitación por parte de ese compañero de trabajo que es incapaz ni siquiera de intentar dejarlo. 

Estás perdido en tu propio vicio que un día convertiste en hábito. Además por todos es sabido que dejar de fumar engorda una barbaridad, y tú no estás dispuesta a perder tu talla 38, que lo tuyo te ha costado. Será más probable que lo dejes si el precio de la cajetilla se disparase y empezase a valer la nada desdeñable cifra de 40 euros, por ejemplo, o incluso ni con esas. 

¿La solución? No haber empezado a fumar, pero ya es tarde.


-Ir al gimnasio: es uno de los clásicos que se repiten año tras año. 

Y digo ir porque con apuntarte no basta, pero si aún no te has apuntado aún estás a tiempo de reflexionar... ¿De verdad que estás dispuesto a pagar por estar rodeado de extraños exhibicionistas y púberes diversos, ahogados en su propio sudor, compitiendo visualmente entre ellos por ver quién tiene más músculo y menor masa cerebral que un adulto medio, en medio de una atmósfera asfixiante, y rebosante de feromonas y sustancias de dudosa legalidad? Yo lo tengo clarísimo.

Sal a correr por ese parque que tienes al lado de casa, o simplemente pasea un poco, te evitarás miradas desdeñosas y el aire que respires no olerá a nada que no sea más que aire.


-Comer sano: si cumpliste con los anteriores propósitos, éste y los siguientes son consecuencia natural, se complementan unos con otros.

Si dejas de fumar, y haces ejercicio es normal que te preocupes un poco más por lo que comes, sin obsesionarte.
Comer sano no es privarse de lo insano, la vida sería muy triste sin azúcares, hidratos de carbono, grasas trans o aditivos alimentarios. No estoy haciendo una apología a la obesidad. Se puede comer de todo y estar sano simplemente controlando la cantidad de lo que se come. No te tomes una tableta de chocolate entera en una tarde ni te alimentes solo a base de ensalada de rúcula.

En la variedad y en la cantidad está el equilibrio, no es tan difícil.


-Beber más agua: por todos es sabido que beber agua aclara la vista, hidrata una barbaridad la piel, es gratis, no engorda es incolora e inodora, ¿qué más quieres? 
No se trata de sustituir el gintonic por un triste e indefenso botellín de agua de manantial, no, eso no.


-Perder peso: va de la mano del propósito de comer sano, si uno de tus objetivos es perder peso, por no decir adelgazar, que suena fatal.

Pese a que comer sano no implica que pierdas peso. Solo perderás peso si te mueves y quemas las calorías que ingieres. Si te metes entre pecho y espada un chuletón con patatas asadas untadas en mantequilla, no te pases toda la tarde en el sofá viendo la primera temporada completa de Juego de Tronos.


- Dormir más: otro de los puntos que has de cumplir si no quieres fracasar en tus propósitos de vida sana para el 2015.

Dormir al igual que beber agua es sanísimo y gratis. Cuando tenemos necesidad de dormir decimos que tenemos sueño. El sueño es un estado fisiológico de autorregulación y reposo uniforme del organismo donde el cerebro se desintoxica.

El no dormir nos afecta más de lo que creemos: produce irritabilidad, provova cansancio, afecta a la memoria o al apetito, hace que tengamos mala cara, ojeras... por no hablar de lo que uno puede encontrarse frente al espejo una mañana de resaca.


-Aprender inglés: Otro clásico fiel a la lista anual.

Escuchas canciones en inglés, cantas las canciones de Beyoncé con un marcado acento americano, ves pelis en versión original, con subtítulos en español, lo que viene siendo: leer las pelis y no verlas... En definitiva, sabes que tu inglés medio no es medio y que se parece más al que habla un niño de seis años, pero aún así te resistes a dejar que deje de serlo.

Yo tengo una teoría y una solución definita para acabar teniéndo un inglés si no bilingüe, casi. Tienes que echarte un novio o novia angloparlante, el país de origen elígelo según la predilección que tengas por un acento u otro. Las posibilidades son infinitas y la motivación mucho mayor que la de ver en pantalla al señor Vaughan y repetir una y otra vez frases sin que nadie te corrija y te diga que esa consonante nasal no es bilabial sino alveolar.
¡Además cumplirás dos propósitos por uno! (lee el siguiente y último)


- Encontrar el amor: el fin de todo romántico o la excusa de todo aquel que no soporta estar solo porque no se soporta a sí mismo. Estar enamorado está muy bien, pero también se puede vivir sin estar enamorado.

Lo mejor en estos casos, cuando la búsqueda es infructuosa es dejar de buscar. El amor no se busca, aparecerá cuando tenga que aparecer si es que aparece.
Borra de tu mente la absurda idea esa de las medias naranjas, porque hay naranjas enteras que no necesitan mitades. Empieza por quererte a ti mismo, que si tú no te quieres nadie te va a querer y enamórate cada día un poco de ti mismo, solo así podrás enamorar a quién tú quieras.
Siempre será menos doloroso enamorarse de quien está enamorado de nosotros que enamorarse y no ser correspondido, aunque en éste último caso es el otro el que se lo pierde.
 No pierdas el tiempo y, ¡a otra cosa mariposa!


Ocúpate por lo menos de cumplir un próposito o mejor aún procura no cumplir ninguno y así no tendrás que pensar unos nuevos para el próximo año.


Por cierto, ¡ Feliz 2015!

domingo, 28 de diciembre de 2014

Lo que se da no se quita




No se quita lo que se da, lo que se da no se quita, qué razón tenía Rita.

No quieras quitar lo que diste porque no querrás que te quiten lo que te dieron.

Tampoco seas tan tonto ni tan tonta de dejar que te lo quiten porque si te lo dieron ya te pertenece.

No recibes lo que das ni das lo que recibes.

Recibes lo que te dan pero no aceptes lo que otros rechazaron.

Porque lo rechazado nunca será tuyo ni te pertenecerá aunque te lo den porque lleva colgada una 
etiqueta que pone en letras rojas y en mayúsculas: rechazo.

Porque si aceptas lo rechazado y lo sabes, no vengas luego con reproches y montando el numerito

Porque si no quieres lo que te dan eres tú el que rechaza
¿y quién quiere ser rechazado?

No esperes a que te den nada y no te sorprenderás de que te lo quiten, porque al igual que todo lo que sube baja, todo lo que no esperas y llega, al igual que aparce se esfuma. Porque los humanos somos de los que tropezamos siempre en la misma piedra, a veces entra una china, pero olvidamos que nos detuvimos porque una piedra nos hizo tropezar y olvidamos que lo que teníamos y nos dieron y que hoy ya no tenemos, vale inmensamente más y lo apreciamomos más que cuando lo tuvimos un día y olvidamos todo lo que valía.

¿Eres lo que das?

¿Eres lo que quitas?

¿Eres lo que te quitan o lo que quieres que te quiten y tú no te atreves a quitar?